Evolución de los servicios de abogacía a lo largo del tiempo

Los servicios que prestan los bufetes de abogados no están exentos de seguir el ritmo de los tiempos y de adecuarse a las necesidades y demandas del cliente. Aunque es un tipo de negocio cuyo servicio principal, la defensa jurídica, no ha cambiado sustancialmente en muchísimo tiempo, sí que lo ha hecho la forma de acceder a ellos. También ha cambiado sustancialmente la búsqueda de información por parte de los abogados, contando ahora con muchas posibilidades para encontrar información relevante para sus casos.

Bufetes de abogados con lápiz y papel

En un principio todo lo relacionado con la prestación de los servicios de abogacía estaba centrado en una forma de hacer las cosas, digamos, antigua. La forma de contactar con un bufete de abogados, la forma en que los abogados preparaban los casos, las posibles pruebas en un proceso judicial, etc.

Todo estas actividades dentro de un proceso judicial eran realizadas de forma “analógica”. Para contactar con un bufete de abogados había que recurrir a las tarjetas de visita, conocidos o los directorios como las páginas amarillas. En esta época la posibilidad de diferenciación era muy escasa. Salvo los bufetes más prestigiosos, el resto no podían destacar sobre el resto. La publicidad era escasa y cara, cuando no directamente ilegal.

Del mismo modo las fuentes de información para la realización de un caso también eran más ineficientes y lentas. Las fuentes del Derecho debían buscarse obligatoriamente en pesadísimos tomos, al igual que sentencias similares que pudieran haber sentado jurisprudencia. La búsqueda de información sobre propiedades, inmuebles, actividades que se pueden realizar en esa propiedad, como por ejemplo, caza mayor o caza menor, eran también mucho más lentas, ralentizando todavía más los procesos.

Aplicación de la informática en el Derecho. La iurismatica

La progresiva introducción de Internet en todo lo relacionado con el Derecho y los procesos judiciales hace que muchos de estos procesos antes mencionados sean recuerdos del pasado.

Una de las principales diferencias con respecto a épocas pasadas es que Internet permite enormes posibilidades de publicidad, diferenciación y especialización a los bufetes. Los abogados en internet tienen la posibilidad de mostrar al público objetivo sus especialidades sin ningún tipo de trabas ni límites.

Pueden contar con una página web propia en dónde el bufete cuente a los visitantes las experiencias y capacidades del mismo. Si cuenta con un blog actualizado con cierta regularidad podrá obtener, en un plazo no muy largo de tiempo, visitas muy interesantes para su negocio.

Así mismo, la existencia de directorios sectoriales también ayuda a encontrar posibles clientes de forma rápida y sencilla. En la mayoría de estos directorios los usuarios pueden valorar la experiencia con el bufete, por lo que un buen servicio tendrá la virtud de atraer más tráfico a la web y más posibles clientes al bufete.

En la web se puede realizar un buen posicionamiento web adaptado a las necesidades de los abogados, lo que puede permitir también aumentar el número de leads.

Búsqueda de información más sencilla

También hay que tener en cuenta que la red es un inmensa fuente de información. Muchos documentos oficiales están ya online, de hecho, son una clara minoría los que todavía no están online. Así, la búsqueda de un dato, de un propietario, de una multa…es algo mucho más sencillo y eficiente.

La comunicación también es mucho más sencilla y con menos límites. Mediante una llamada de Skype un abogado de Madrid puede atender a su cliente de La Coruña. Los límites y las distancias se han reducido. Esto ha permitido un aumento de la competencia entre los bufetes, lo que desde el principio redunda en un mejor servicio a los clientes. A los bufetes les fuerza a salir de su zona de confort y buscar nuevos mercados, especializarse en áreas concretas, etc.

Mediante los dispositivos móviles el envío de información, la comunicación y todo lo relacionado con el proceso judicial se hace más sencillo, lo que favorece el auge de los servicios de abogados online. Cualquiera puede contratar los servicios de un bufete, independientemente de la ubicación física de cada uno de ellos.