Cómo gestionar una herencia de manera correcta


Frente al fallecimiento de un familiar los trámites que vamos a efectuar son numerosos. Sin embargo, entre todos hay uno que siempre y en toda circunstancia levanta más de un problema: el reparto de la herencia.

Antes de comenzar con la herencia necesitamos una serie de documentos a la hora de iniciar los trámites:

  • Debemos obtener el Certificado de Defunción. Este documento oficial acredita el fallecimiento de una persona. Lo emite el Registro Civil.
  • Hay que obtener el Certificado de Actos de última Voluntad.  Este documento permite saber si el fallecido otorgó testamento y ante que Notario lo otorgó. Este certificado lo emite el Registro General de Actos de Última Voluntad.
  • Obtener el Certificado de Contratos de seguro de cobertura de fallecimiento. Este documento nos permite saber si el fallecido tenía contratado algún tipo de seguro de vida. El certificado lo expide el Registro de Contrato de Seguro de cobertura de fallecimiento.

Importante, lo primero es saber si el fallecido tenía o no testamento

Una vez trascurridos 15 días hábiles desde la muerte podemos solicitar el Certificado de Últimas Voluntades. En ese documento se señala si se dio testamento y además de esto caso de que se hiciese ante qué Notario se hizo para pedir copia autorizada.

Quienes pueden heredar, cuestión fundamental

 

Una cuestión fundamental es saber qué personas son las que pueden heredar. En caso de dudas, lo mejor es acudir a un abogado de herencias en Barcelona y que nos saque de dudas.

Herederos y legatarios

Heredero: El heredero es una persona o personas que suceden al fallecido tras su muerte en sus derechos y obligaciones (también en las obligaciones de pago) considerándose sucesor a título universal. Puede ser designado por testamento o ser señalado por la Ley en ausencia de testamento.

Legatario: es el sucesor a título particular, el que solamente puede ser designado por el testador para recibir uno o bien múltiples bienes específicos de la herencia.

Sucesión testada: El testamento

Si el Certificado de Últimas Voluntades establece que hay testamento, se deberá solicitar una copia autorizada en la Notaria correspondiente.

Pese a que en el testamento no se incluyan todos los bienes o no se nombre heredero o que los herederos renuncien a la herencia, será de manera perfecta válido (fuente: Garanley abogados).

Sucesión sin testamento o intestada:  declaración de herederos

Si en el Certificado de últimas Voluntades no constase testamento alguno, se deben iniciar los trámites de la sucesión intestada.

Si se trata de la sucesión intestada, será la ley la que determine quienes tendrán derecho a suceder, que serán los familiares más cercanos al difunto. Así se va a deber obtener una declaración formal de herederos ab intestato o bien declaración formal de herederos intestados.

En los territorios donde rija el Código Civil, las personas con derecho a suceder en ausencia de testamentos son, por este orden:

Hijos y descendientes.
Padres y ascendentes.
Cónyuge.
Hermanos y sobrinos.
Resto de familiares colaterales hasta el cuarto grado de consanguinidad.
Por último, el Estado.

Aceptar o rechazar la herencia

Al aceptar una herencia, estamos aceptando tanto los bienes como las deudas de la herencia en la parte que nos toca. Y si las deudas son mayores que los bienes, vamos a deber responder con nuestro patrimonio. Este es un punto a tener muy en cuenta.

Tampoco debemos olvidar la voracidad recaudatoria del estado que hace que muchas personas tengan que renunciar a la herencia por no poder hacer frente a los impuestos derivados de la herencia.

Si sospechamos que ese puede ser nuestro caso, tenemos 2 opciones para eludir que aceptarla afecte a nuestro patrimonio:

Abandonar a la herencia. Para esto vamos a deber acudir al notario y efectuar una renuncia pura y simple de la herencia. No vamos a recibir ni recursos ni deudas.
Aceptarla a beneficio de inventario. Esto implica que solo se pagarán las deudas hasta donde alcance el patrimonio del fallecido. Solo vamos a recibir activos de la herencia si sobra una vez pagadas las deudas y en caso de que sean mayores que los recursos no responderemos con nuestro patrimonio.

Evolución de los servicios de abogacía a lo largo del tiempo

Los servicios que prestan los bufetes de abogados no están exentos de seguir el ritmo de los tiempos y de adecuarse a las necesidades y demandas del cliente. Aunque es un tipo de negocio cuyo servicio principal, la defensa jurídica, no ha cambiado sustancialmente en muchísimo tiempo, sí que lo ha hecho la forma de acceder a ellos. También ha cambiado sustancialmente la búsqueda de información por parte de los abogados, contando ahora con muchas posibilidades para encontrar información relevante para sus casos.

Bufetes de abogados con lápiz y papel

En un principio todo lo relacionado con la prestación de los servicios de abogacía estaba centrado en una forma de hacer las cosas, digamos, antigua. La forma de contactar con un bufete de abogados, la forma en que los abogados preparaban los casos, las posibles pruebas en un proceso judicial, etc.

Todo estas actividades dentro de un proceso judicial eran realizadas de forma “analógica”. Para contactar con un bufete de abogados había que recurrir a las tarjetas de visita, conocidos o los directorios como las páginas amarillas. En esta época la posibilidad de diferenciación era muy escasa. Salvo los bufetes más prestigiosos, el resto no podían destacar sobre el resto. La publicidad era escasa y cara, cuando no directamente ilegal.

Del mismo modo las fuentes de información para la realización de un caso también eran más ineficientes y lentas. Las fuentes del Derecho debían buscarse obligatoriamente en pesadísimos tomos, al igual que sentencias similares que pudieran haber sentado jurisprudencia. La búsqueda de información sobre propiedades, inmuebles, actividades que se pueden realizar en esa propiedad, como por ejemplo, caza mayor o caza menor, eran también mucho más lentas, ralentizando todavía más los procesos.

Aplicación de la informática en el Derecho. La iurismatica

La progresiva introducción de Internet en todo lo relacionado con el Derecho y los procesos judiciales hace que muchos de estos procesos antes mencionados sean recuerdos del pasado.

Una de las principales diferencias con respecto a épocas pasadas es que Internet permite enormes posibilidades de publicidad, diferenciación y especialización a los bufetes. Los abogados en internet tienen la posibilidad de mostrar al público objetivo sus especialidades sin ningún tipo de trabas ni límites.

Pueden contar con una página web propia en dónde el bufete cuente a los visitantes las experiencias y capacidades del mismo. Si cuenta con un blog actualizado con cierta regularidad podrá obtener, en un plazo no muy largo de tiempo, visitas muy interesantes para su negocio.

Así mismo, la existencia de directorios sectoriales también ayuda a encontrar posibles clientes de forma rápida y sencilla. En la mayoría de estos directorios los usuarios pueden valorar la experiencia con el bufete, por lo que un buen servicio tendrá la virtud de atraer más tráfico a la web y más posibles clientes al bufete.

En la web se puede realizar un buen posicionamiento web adaptado a las necesidades de los abogados, lo que puede permitir también aumentar el número de leads.

Búsqueda de información más sencilla

También hay que tener en cuenta que la red es un inmensa fuente de información. Muchos documentos oficiales están ya online, de hecho, son una clara minoría los que todavía no están online. Así, la búsqueda de un dato, de un propietario, de una multa…es algo mucho más sencillo y eficiente.

La comunicación también es mucho más sencilla y con menos límites. Mediante una llamada de Skype un abogado de Madrid puede atender a su cliente de La Coruña. Los límites y las distancias se han reducido. Esto ha permitido un aumento de la competencia entre los bufetes, lo que desde el principio redunda en un mejor servicio a los clientes. A los bufetes les fuerza a salir de su zona de confort y buscar nuevos mercados, especializarse en áreas concretas, etc.

Mediante los dispositivos móviles el envío de información, la comunicación y todo lo relacionado con el proceso judicial se hace más sencillo, lo que favorece el auge de los servicios de abogados online. Cualquiera puede contratar los servicios de un bufete, independientemente de la ubicación física de cada uno de ellos.